Nombre que viene de jugar con las palabras Julià y ciclista. Sí, con acento en la À porque es Julián en valenciano y no Julia en castellano. Y CLIS de ciclista, porque en su tiempo libre le encanta coger la bici e ir con su padre al monte.
Este es un traje de comunión diseñado exclusivamente para un comuniante tan atrevido como JuliÀ. Bueno, más bien es una reinterpretación del clásico traje de marinero en líneas mínimal urbanas. Está trabajado con un tejido natural, el lino, y el color elegido fue rosado, para terminar de rizar el rizo. Aunque parezca que no tiene nada que ver, está pensado para disfrutar al máximo de ese día tan especial.
El cuerpo, tipo bómber, ancho, comodidad de movimientos, con el cuello de marinero modernizado, bolsillo canguro que reafirma actitud y protagonismo, nada que no se tenga ese día. Combinado con unos shorts ciclistas, que le permitian subirse a la bici, ayudar al cura en la misa, saltar en los bota-bota o jugar al pilla-pilla. Un diseño adaptado a la personita que lo lleva. Para mí fue todo un reto mezclar tradición y funcionalidad.
Elegimos unos zapatos de cuero con suela de goma para completar el look de un comuniante diferente y con personalidad como lo fue JuliÀ.
Indudablemente el traje de comunión Àclis rompe con lo impuesto y desafía los estereotipos. No es apto para todos los gustos.