Normalmente empezamos escuchando a la clienta, sus gustos, sus formas, los colores que le favorecen, los cortes más adecuados para resaltar los puntos fuertes, disimular los no tan fuertes… en general estudiar a la persona para diseñar desde 0 y así resaltar su belleza.
En esta creación, no partíamos exactamente de 0. Àngela tenía un vestido negro básico al que se le superponía otro de tul negro bordado con hilo. Era este sobre-vestido el que le gustaba y pretendía reutilizar. La verdad es que los colores, las formas y la coherencia estética estaban presentes.
Así que nos pusimos a diseñar un vestido base que a la vez no lo pareciera. Creamos este vestido. Una explosión organizada de diferentes materiales. Un mix aparentemente caótico. Lentejuelas con flecos bajo capa de encaje. Modificamos tanto el vestido inicial, que apenas se podía reconocer. Recortamos el bajo y aplicamos las flores que habíamos quitado para hacer un efecto de cenefa orgánica. Quitamos las costuras del cuello y tirantes para pronunciar el efecto desnudo sobre la piel. Fue un trabajo de reimaginación, recorte y costura a mano, sobretodo la cintura, que terminó simulando una caída de flores. Muy orgánico, todo reciclado.
Al andar era pura magia. El aire de los flecos, el brillo del tejido paillettes, la sutileza del tul bordado, las transparencias que caían sobre los escotes… Mil gracias Àngela por dejarme disfrutar diseñando inspirándome en tu personalidad.
lidice
lindo